inicio Manual AIDEPLA Ejecución de los forjados de alveoplaca


7.1.- TRANSPORTE, MANIPULACIÓN Y ACOPIO


Estas operaciones deben realizarse siguiendo fielmente las instrucciones del fabricante de la ALVEOPLACA Los esfuerzos que soporte la ALVEOPLACA durante el transporte, manipulación y acopio, no deben alcanzar valores que puedan dañarla. La ALVEOPLACA se acopia apoyada en toda su anchura sobre durmientes de las dimensiones indicadas por el fabricante.


La geometría de estos durmientes permitirá la colocación de los útiles para el movimiento, manipulación e izado de la ALVEOPLACA, tanto en fábrica como en obra. La posición de aquellos hace que la ALVEOPLACA trabaje como una losa biapoyada con un cierto voladizo a cada lado. Es absolutamente necesario cumplir las especificaciones dadas por el fabricante en lo referente a la posición de los apoyos de la ALVEOPLACA en el acopio. Debe cuidarse que no queden zonas excesivamente largas en voladizo, ya que los momentos negativos producidos por el peso propio pueden llegar a ser inadmisibles o elevar excesivamente las compresiones en el vano. Cuando se apilan las ALVEOPLACA en el acopio se extremarán las precauciones para que los durmientes coincidan en la misma vertical (figura 7.1.1).

foto7.1.1foto7.1.3foto7.1.4foto7.1.2


El acopio se realizará sobre una plataforma horizontal y suficientemente estable, y el número de las ALVEOPLACA por cada pila será el indicado por el fabricante. También es imprescindible manipular e izar la ALVEOPLACA cumpliendo rigurosamente las especificaciones dadas por el fabricante. Ya se han indicado las razones para no aumentar los vuelos previstos. Tampoco es aceptable reducirlos porque, en general, durante el izado de las placas con los útiles al uso aparecen tracciones verticales en las almas de la ALVEOPLACA que no conviene que se sumen a las tracciones existentes en la zona de transferencia del pretensado. Es importante considerar que cuando la tracción en las almas de la ALVEOPLACA alcanza el valor último, la rotura que sobreviene es de carácter frágil y, por tanto, puede ocasionar accidentes, perfectamente evitables cumpliendo rigurosamente con las especificaciones dadas por el fabricante.


figura7.1.1En el transporte, se seguirán las normas de apilado que establezca el fabricante. En el movimiento e izado de las placas, deben emplearse útiles adecuados que eliminen el riesgo de caídas y que deben ser manejados por operarios debidamente informados. Los fabricantes de ALVEOPLACA pueden aportar información al respecto, si se les requiere para ello. Si durante las operaciones previas a su colocación en obra, resultara dañada alguna placa, de forma que pueda afectar a su capacidad resistente o a otra particularidad importante para cumplir los requisitos de seguridad o de aptitud para el servicio que se le exigen, deberá desecharse.


7.2.- MONTAJE DEL FORJADO DE ALVEOPLACA


Cada ALVEOPLACA se elevará, con las precauciones indicadas anteriormente, hasta el lugar asignado, y se depositará suavemente sobre sus apoyos, asegurándose de que queda bien asentada. Un operario en cada extremo será suficiente para dejarla en la posición correcta. En el caso, muy infrecuente, de que deban disponerse sopandas al centro, se procederá como sigue: preparado ya el apuntalamiento, se colocará la ALVEOPLACA en su lugar, dejándola flectar libremente bajo su propio peso, pero sin que llegue a apoyarse en las sopandas, subiendo luego éstas hasta hacer contacto con aquella, cuidando de no empujar hacia arriba; una vez asegurado el sopandado, puede procederse a trabajar sobre las ALVEOPLACA. De esta manera se reducen los momentos negativos que la sopanda al centro introduce en la ALVEOPLACA. Una vez situadas las placas en posición, se procede a colocar las armaduras in situ, en caso de que sean necesarias (figura 7.2.1).


Si el forjado no lleva capa de compresión, ni está prevista continuidad entre sus tramos, la única armadura in situ podrá ser la de enlace en las entregas, dispuesta en las juntas como se verá al tratar de los apoyos. Si el forjado no lleva capa de compresión, pero existe continuidad entre tramos, será necesario disponer armaduras de negativos colocadas en las juntas entre placas, siempre que el rasante de ala comprimida sea resistido por la ALVEOPLACA y por la adherencia entre el hormigón de relleno de la junta y el hormigón de la propia ALVEOPLACA. El empleo de placas de menor anchura, reduce la separación entre juntas y aumenta su número para la misma anchura de forjado, ofreciendo la posibilidad de colocar mas barras en las juntas por metro de anchura del mismo.


Cuando la armadura de negativos que puede disponerse en las juntas no es suficiente, será necesario colocar otras barras en los alveolos de las placas, para ello se abren los alveolos quitando el hormigón de su parte superior en una longitud igual o mayor que la necesaria para alojar las barras, y, después de colocada la armadura, se macizan con hormigón. La figura 7.2.2 representa la armadura de negativos entre dos tramos de un forjado, colocada tanto en las juntas como en los alveolos abiertos como se ha dicho.

foto7.2.1foto7.2.2foto7.2.3


La apertura de los alveolos puede hacerse en la factoría, sobre el hormigón fresco, o en obra mediante instrumentos adecuados para cortar el hormigón duro. Lo primero es más cómodo para la obra y más rápido para la ejecución de la misma. En todo caso es necesario un montaje cuidadoso para colocar la ALVEOPLACA en la posición correcta, asegurando la correcta alineación de cada una de ellas con las adyacentes Si el forjado lleva capa de compresión, es necesario colocar una armadura de reparto, como se dijo en 3.3.2. Esta armadura se extenderá sobre las placas, apoyada en separadores a fin de que el hormigón in situ pueda penetrar bajo ella. Si, además, debe establecerse continuidad entre los tramos, es necesario colocar la armadura necesaria para resistir los momentos negativos resultantes.


Cuando la capa de compresión es de un espesor que no permite alojar la armadura de reparto y, sobre ella, la armadura de negativos con su recubrimiento, deberá recurrirse a colocar esta última en las juntas y en los alveolos, como se ha dicho anteriormente (figura 7.2.2) La colaboración de la capa de compresión con la ALVEOPLACA, exige comprobar la seguridad ante el esfuerzo rasante que actúa en la interfase entre el hormigón in situ y el prefabricado. Normalmente, la rugosidad natural del plano superior de la ALVEOPLACA es suficiente, pero, cuando sea necesario, pueden aplicarse tratamientos que la mejoren, como rayado, arañado, etc. En casos de capa de compresión muy importante, puede ser conveniente disponer conectores de acero que cosan la mencionada interfase. Un procedimiento sencillo y eficaz consiste en colocar estribados en las juntas entre placas, como se muestra en la figura 7.2.3, siempre que el rasante de ala comprimida y de ala traccionada sea resistido por la ALVEOPLACA y por la adherencia entre el hormigón de relleno de la junta y el hormigón de la propia ALVEOPLACA.


El relleno de las juntas se hará en el momento más conveniente. En un forjado sin capa de compresión en que no sea necesario disponer armaduras en las juntas, ni aun para enlace con los apoyos, el relleno se realizará a continuación de la colocación de las placas. Si existe capa de compresión, es conveniente hormigonar conjuntamente la capa y las juntas. Si hay que disponer armaduras, tanto la correspondiente a la cuantía mínima en capa de compresión, como otra cualquiera alojada en ella o en las juntas, dicho hormigonado se realizará después de colocada la armadura correspondiente. Cuando se deban macizar los alveolos, previamente abiertos para colocar la armadura, el hormigonado de los mismos se realizará al mismo tiempo que el relleno de las juntas. Durante el hormigonado, las armaduras se mantendrán en posición mediante las piezas auxiliares necesarias. La resistencia del hormigón empleado en el macizado de juntas, y en la capa de compresión, si existe, será el especificado en el proyecto de la obra, pero no inferior a la indicada en la Autorización de Uso.

figura7.2.1figura7.2.2figura7.2.3


La Instrucción EFHE (Artículo 29) exige que el relleno de juntas debe ser dosificado y puesto en obra de manera adecuada, al objeto de obtener un hormigón suficientemente compacto, resistente y durable. Este hormigonado de juntas alveolos y capa de compresión, se realizará simultáneamente, compactando con medios adecuados a la consistencia del hormigón. Se debe prestar atención especial para asegurar que la junta entre las ALVEOPLACA quede totalmente rellena. El curado del hormigón in situ se realizará de acuerdo con el Artículo 74 de la Instrucción EHE. Cuando los extremos de las placas hayan de quedar cubiertos por el hormigón de vigas o zunchos, y se quiera evitar que este hormigón penetre en los alvéolos, se cerrarán estos con tapones expresamente dispuestos con este fin.


7.3.- ENLACE DEL FORJADO DE ALVEOPLACA CON SUS APOYOS


7.3.1.- Tipos de apoyo


La Instrucción EFHE (21.3) tipifica los apoyos del forjado en directos e indirectos. Se llama apoyo directo cuando el forjado descansa sobre una base situada bajo él. Es el caso del apoyo en un muro, o en una viga cuyo canto tiene una parte significativa bajo el forjado (figuras 7.3.1 y 7.3.2).

figura7.3.1figura7.3.2figura7.3.3


Se llama apoyo indirecto cuando no existe bajo el forjado una base efectiva sobre la que descanse, por quedar, prácticamente, enrasados inferiormente forjado y apoyo. Es el caso del apoyo en una viga plana, viga de canto invertido, etc. (figura 7.3.3).


7.3.2.- Apoyo directo


El apoyo del forjado de ALVEOPLACA en un muro de fábrica, debe hacerse a través de un zuncho que ate las placas y regularice la transmisión de la carga al muro. De acuerdo con el apartado 21.3.1 de la Instrucción EFHE, la entrega de las placas en el zuncho no será inferior a 50 mm. de valor nominal, con una tolerancia de ± 10 mm. (figura 7.3.1).


figura7.3.4Debe comprobarse la tensión en la zona de contacto con el apoyo y el cumplimiento de las condiciones expuestas en el párrafo siguiente. El apoyo directo del forjado de ALVEOPLACA se realizará sobre una capa de mortero fresco de, al menos, 15 mm de espesor, o sobre bandas de material elastomérico. La entrega nominal de 50 mm indicada anteriormente, solamente será válida, sin necesidad de comprobarla y aplicable a cualquier caso, con independencia del tipo de material sobre el que apoye la ALVEOPLACA, cuando se cumlplan las condiciones siguientes:

  1. Las cargas de proyecto son repartidas y no existen cargas puntuales ni horizontales significativas, ni existe la acción sísmica
  2. La sobrecarga no excede de 4 kN/m2
  3. El canto de la ALVEOPLACA no supera los 30 cm
  4. El cortante de cálculo es menor que la mitad del cortante último resistido por la ALVEOPLACA y la sección de apoyo sometida al momento flector de cálculo que actúa sobre ella, con el decalaje de un canto del forjado, se mantiene sin fisurar.


Si una de estas condiciones no se cumple la longitud de entrega nominal debe determinarse en función de la longitud necesaria para que la armadura activa anclada equilibre el valor total del cortante de cálculo Cuando no existe capa de compresión con su armadura mínima, ni armadura a disponer en juntas o alveolos, o cuando el forjado desempeñando su trabajo como diafragma debe transmitir tracciones, se dispondrá armaduras en las juntas cuya misión es servir de enlace entre los diferentes vanos de forjado y asegurar el efecto diafragma de éste.


Cuando el apoyo es sobre una viga de acero y el forjado se utiliza como cabeza de compresión de la sección compuesta de la viga metálica, constituyendo una estructura mixta, se deben disponer unos conectores soldados al centro del ala superior y hormigonar el espacio entre las placas, en caso de apoyo interior, o entre las placas y el borde exterior del forjado, en caso de apoyo extremo, englobando los conectores en el zuncho así creado (figura 7.3.4). El ala de la viga tendrá la anchura suficiente para recibir las entregas de las placas y dejar espacio para el zuncho. En este caso se deben disponer armaduras longitudinales a la ALVEOPLACA y perpendiculares a la viga metálica que resistan el cortante de ala comprimida. La sección de armadura necesaria para proporcionar dicha resistencia se sumará a la correspondiente para resistir los momentos negativos y las tracciones de enlace concomitantes. Estas armaduras atravesarán el zuncho, en caso de apoyo interior, o se anclarán en él, con terminación en patilla, en caso de apoyo extremo.


En forjados horizontales, que son los habituales, cuando el apoyo se realiza sobre el ala inferior de la viga de acero, deben extremarse las precauciones. El perfil debe ser europeo, IPE o HE, perfil tipo IFB, o cualquier otro que presente la parte superior del ala inferior plana, a fin de que la placa encuentre una base horizontal. La semiala que recibe la placa debe tener la anchura necesaria para recibir la entrega, y hay que comprobar su resistencia a flexión en vuelo, bajo la carga que la placa le transmite. Si es posible, se pasarán las barras de negativos, o de enlace, por encima del ala superior de la viga; en caso contrario pueden pasarse a través de perforaciones en el alma, dimensionando adecuadamente el perfil metálico. Estas barras deben hormigonarse para protegerlas contra la corrosión; si son de negativos, es necesario asegurar la continuidad de la sección en cuanto a la transmisión de las tensiones de compresión, macizando de hormigón el espacio entre el extremo de las placas y el alma de la viga.


Todo lo expuesto para el caso de vigas metálicas es aplicable, en lo referente al forjado de ALVEOPLACA, para el caso de vigas de hormigón En todos los casos, es necesario comprobar que el valor de cálculo de la tensión en la zona de contacto entre la placa y su apoyo, considerando la entrega nominal menos 2 cm, no supera el 40 % del valor de cálculo de la resistencia característica a compresión del menor de los dos hormigones en contacto, en caso de apoyo con mortero sobre pieza de hormigón. En el caso de que el apoyo se realice mediante un material elastomérico, no se superará el 85% del mismo valor ni la resistencia de cálculo de este último material.


Cuando la ALVEOPLACA se apoye por cualquiera de los métodos indicados sobre vigas metálicas, los valores de referencia para esta comprobación serán: el 85% del valor de cálculo de la resistencia característica a compresión del hormigón de la ALVEOPLACA y el valor de la resistencia de cálculo del material elastomérico (cuando éste exista).


7.3.3.- Apoyo indirecto


El apoyo indirecto se resuelve, en la ALVEOPLACA, por solapo. En esta solución, se dispone armadura pasiva, en barras, que da continuidad a la armadura inferior de la ALVEOPLACA y la ancla en el apoyo sobre la viga de hormigón armado, sobre el zuncho de hormigón que remata la fábrica de ladrillo o sobre la cabeza de la viga mixta. Dichas barras irán alojadas en los alveolos de la ALVEOPLACA, previamente abiertos y posteriormente macizados de hormigón (figura 7.3.5).

figura7.3.5figura7.3.6


Si la junta entre la ALVEOPLACA y la viga está en zona de momentos negativos (N de la figura 7.3.6), la tracción superior será absorbida por la armadura de negativos, mientras que la compresión inferior se transmite por contacto directo entre los hormigones de uno y otro lado de la junta.


Pero si la junta se encuentra en zona de momentos positivos (P de la figura 7.3.6), la tracción inferior debe resistirse disponiendo armadura pasiva que de continuidad a la armadura activa de la ALVEOPLACA. Esta armadura cruza la junta, como prolongación de las armaduras de uno y otro lado, solapándose con ellas (figura 7.3.5). Es la armadura de solapo. En un apoyo exterior con momento flector nulo (E de la figura 7.3.6), la armadura de solapo debe asegurar que, en la junta y en estado límite último, se resiste la componente horizontal, de tracción, de las compresiones que llegan al apoyo.


Esta tracción deberá ser absorbida por barras con la sección necesaria para resistir una tracción de valor igual al esfuerzo cortante mayorado Vd. Si éste se expresa en kN/m y las barras están separadas una distancia de s metros, a cada una le corresponde una tracción de valor Vd.s(kN), con lo que cada barra deberá tener una capacidad mecánica no inferior a este valor y, en consecuencia, una sección de área As= π.Φ2/4 tal que


As= π.Φ2/4 ≥ Vd . S/fyd

de donde el diámetro Φ de cada barra será

Φ = (4 · Vd · s / (π · fyd))1/2

siendo fyd la resistencia minorada del acero de la barra. Las barras de solapo deben estar embebidas una longitud no menor que su longitud de anclaje lb , según el artículo 66 de la Instrucción EHE, en el hormigón que maciza los alveolos, previamente abiertos eliminando parcialmente, en la ALVEOPLACA, el hormigón de su parte superior (figura 7.3.5) .


Por otra parte, la adherencia del hormigón de relleno con el hormigón de la placa, a través de la superficie de contacto con el alveolo en que se aloja, debe ser suficiente para resistir la fuerza de tracción de cálculo “Nd” que transmite la armadura. El perímetro de contacto entre dichos hormigones “t”, la longitud del relleno en el alveolo “a” y la resistencia a rasante de cálculo τd en la junta entre ambos hormigones, son las variables a tener en cuenta. Debe verificarse

Nd ≤ τd · t · a

Siendo

τd = 0,15 fct,d (N/mm2)

donde fct,d (en N/mm2) es la resistencia de cálculo a tracción del hormigón más débil de entre los dos que están en contacto, en general el de relleno. El valor de td propuesto se deduce, conservadoramente, del apartado 47.2 de la Instrucción EHE, de acuerdo con el mismo será necesario que el espesor mínimo de las paredes de la ALVEOPLACA sea de 30 mm y que en el relleno se pueda inscribir un circulo ideal de 100mm de diámetro. En las juntas, en las que estas condiciones geométricas no se cumplan, se limitará el valor de τd a 0,1 N/mm2


Para un relleno realizado con hormigón HA-25, calidad mínima para un hormigón armado estructural según la Instrucción EHE, el valor de τd es de 0,18 N/mm2 En definitiva, la longitud en que se macizarán los alveolos será, al menos, la mayor de lb y de a. Cuando el forjado deALVEOPLACA está calculado sin continuidad, como tramos aislados, lo anterior es de aplicación al apoyo indirecto en ambos extremos de cada tramo.

foto7.3.1figura7.3.2foto7.3.3


El criterio expuesto para anclar la armadura en el interior de los alveolos y las juntas mediante un hormigón de relleno, es válido, con carácter general para cualquier armadura longitudinal, ya trabaje en zona de flexión negativa, como positiva y, por tanto, para cualquier apoyo indirecto. Este criterio exige una cuidadosa ejecución del relleno para Asegurar el pleno contacto entre los hormigones de la ALVEOPLACA y del relleno, y la limpieza dela superficie correspondiente. Si existen tracciones en el plano perpendicular a la superficie en que se produce la adherencia entre la ALVEOPLACA y el relleno, situación que no se produce normalmente, no se puede realizar, en ningún caso, este sistema de anclaje.


7.4.- CORTES TALADROS Y HUECOS


7.4.1.- Cortes

foto7.4.2.1foto7.4.2.2foto7.4.3.1


Cortar un hormigón de alta resistencia, como el de la ALVEOPLACA, y además pretensado con armaduras de acero, es costoso. Es necesario emplear discos de corte caros y de corta duración ya que sufren un fuerte desgaste. Por ello los cortes solo deben hacerse cuando sean imprescindibles (aquellos que delimitan longitudinalmente la placa), evitando cualquier otro y tratando de que aquellos cortes funcionales que resulten inevitables, se puedan realizar en la bancada de fabricación con el hormigón fresco. Los cortes pueden ser de los siguientes tipos:


A) Corte longitudinal, paralelo a los laterales de la placa.


A fin de ajustar la anchura del forjado a las dimensiones que debe ocupar en planta (figura 7.4.1), cuando estas no han sido moduladas según las anchuras estándar de la ALVEOPLACA. No es necesario cortar armaduras, pero es un corte largo, de toda la longitud de la placa. Evidentemente, lo mejor es prever la utilización de la ALVEOPLACA desde el proyecto y modular la planta en consecuencia. Pero esto no es posible cuando las medidas en planta están condicionadas por medianerías u otras causas. En cualquier caso, puede tratarse de reducir el espacio que ya no puede forjarse con placa entera, combinando adecuadamente las anchuras de ALVEOPLACA disponibles, que la máquina, debidamente adaptada, puede realizar en la bancada.


Esta solución puede resultar cara al repercutirse la adaptación de la máquina, que requiere moldes nuevos, en el coste de las placas. Cuando el plano inferior del forjado no va a quedar visto, por que se disponga falso techo, se guarnezca o se pinte, o cuando se busque una solución más económica, aceptando tolerancias cuatro veces superiores a las exigibles a una fabricación normal, es posible realizar este corte en la bancada con el hormigón fresco y procedimientos semimecanizados de precisión limitada dado que actúan sobre un hormigón no endurecido, en el que el plano de corte no puede seguir una recta predeterminada con precisión.


Esta solución es técnicamente correcta y económicamente interesante, exigiendo la previa aprobación de las tolerancias referidas. Obviamente la mejor solución, si es viable, es adaptar la anchura total de forjado agotando la tolerancia de las juntas en anchura. Soluciones especiales de la junta, como las indicadas en la (figura 7.4.2), pueden llevarse a la práctica con una cuidadosa comprobación de la junta y de las placas adyacentes, tanto en esfuerzos como en deformaciones y siempre que el acabado inferior del forjado se considere aceptable.


Cuando ninguna de estas soluciones sea aceptable, habrá que acudir al corte longitudinal de la ALVEOPLACA ya fabricada y con el hormigón endurecido. Este corte se debe realizar en la parte superior de un alveolo, por lo que , puede ocurrir, que el ajuste del forjado a su anchura exacta, necesite cortar longitudinalmente más de una placa. Este corte se realiza con medios mecánicos y admite una buena precisión , pudiendo aplicarse las tolerancias propias de la fabricación normal. Esta solución puede ser muy cara por la repercusión del coste del corte en el coste de las placas estrechas.


B) Corte transversal oblicuo.


Para adaptar el forjado a líneas de apoyo no perpendiculares a la dirección longitudinal de las placas. Es un corte que debe seccionar oblicuamente las almas de la placa y sus armaduras. Se realiza sobre la propia bancada de fabricación, con el hormigón endurecido, mediante máquinas de corte especiales, que suponen una elevada inversión. En las ALVEOPLACA así cortadas se producen fenómenos de difusión del pretensado en planta que originan tracciones perpendiculares a la dirección de la armadura activa, que crecen según el ángulo de corte se separa de 90º (que es el corte normal).


El valor de estas tracciones puede llegar a limitar la oblicuidad del corte. El forjado de ALVEOPLACA con apoyo oblicuo presenta esfuerzos de flexión transversal que pueden resultar determinantes para el dimensionado del mismo. Cuando sea posible, puede evitarse adaptando el extremo del forjado a su apoyo oblicuo mediante un escalonamiento (figura 7.4.3), lo que será más fácil cuanto menor sea la anchura de la ALVEOPLACA.


C) Cajeados.


Son cortes parciales, de dos o tres lados, que penetran en la placa, desde sus bordes, laterales y/o extremos, para vaciar en ella una porción, generalmente rectangular (figura 7.4.4). Su finalidad es permitir el acoplamiento de la placa a pilares, o el paso de conductos o la realización de pasos de hombre. Pueden hacerse en obra o en factoría. Las diferentes formas de realización, corte del hormigón endurecido o corte en fresco, dan lugar a opciones distintas, siendo de aplicación lo expuesto en el anterior apartado A)


Todos los cajeados cortan armaduras, por lo que deberá estudiarse su efecto sobre la resistencia de la ALVEOPLACA. La ejecución de uno o más cajeados en un mismo lateral, puede hacer que una parte de la ALVEOPLACA quede aislada de los apoyos en los extremos y trabaje en flexión transversal, en cuya dirección no tiene armadura y su resistencia es, únicamente, la de su hormigón a tracción. Esta situación obliga, generalmente, a reforzar la armadura de los nervios adyacentes al cortado y, cuando la flexión transversal adquiere cierta importancia, a disponer armadura transversal en la capa de compresión. Estas ALVEOPLACAS deben ser comprobadas especialmente, tanto por el tipo de trabajo transversal descrito, como por los fenómenos de difusión del pretensado en planta que los refuerzos de armadura, también descritos, producen.


Los cajeados pueden ser:

  1. Cajeados de esquina (figura 7.4.4). El cajeado se consigue mediante dos únicos cortes que van a encontrarse a partir de un lateral y un extremo de la ALVEOPLACA. Pueden combinarse los cajeados de esquina de dos ALVEOPLACA adyacentes. Cuando un cajeado de esquina aloja un pilar, u otro elemento resistente, es posible apoyar en él, por ejemplo mediante un angular, la parte de placa cuya longitud se ha acortado.
  2. Cajeados de extremo. El cajeado se abre en un extremo de la ALVEOPLACA y tiene dos cortes longitudinales y uno transversal.
  3. Cajeados laterales. El cajeado se abre en un lateral de la ALVEOPLACA y tiene dos cortes transversales y uno longitudinal.
figura7.4.1figura7.4.2figura7.4.3figura7.4.4


7.4.2.- Taladros


Los taladros son perforaciones realizadas en el interior de una placa, perpendicularmente a su plano medio, para dar paso a conductos, recibir anclajes de máquinas, etc. Cuando son circulares, puede utilizarse un trépano como el empleado en la extracción de probetas. Salvo que sean de un diámetro similar a la anchura del alveolo, los taladros, al igual que los cortes, seccionan las armaduras por lo que las ALVEOPLACA afectadas deben comprobarse y dimensionarse igual que cuando se realizan cortes en ellas.

figura7.4.5


La solución más adecuada es aquella en la cual el diámetro del taladro coincide con la anchura de un alveolo. En este caso una disposición adecuada de la armadura activa evita que se vea afectada al realizarse el taladro. Con esta solución los taladros pueden realizarse en obra y, en general, sus efectos sobre la ALVEOPLACA son admisibles.


Cuando es posible hacer coincidir el paso de un conducto de pequeño diámetro con una junta entre placas, es posible evitar el taladro separando las placas la distancia necesaria y macizando el espacio entre ellas hasta el paso del conducto (figura 7.4.5).


7.4.3.- Huecos


Cuando las aberturas que deben dejarse en el forjado son de dimensiones tan amplias que no permiten solucionarlas con cortes ni taladros, reciben el nombre de huecos. Generalmente, su finalidad es dejar paso a chimeneas, patinillos o conjuntos de conductos, pasos de hombre, huecos de escalera de dimensiones reducidas como las que comunican plantas de una vivienda unifamiliar, etc. Cuando es posible, conviene hacer coincidir la anchura del hueco con la de una ALVEOPLACA.

figura7.4.6


La solución clásica para recoger una ALVEOPLACA que no llega al apoyo por impedírselo un hueco, es una pieza metálica en Ω invertida (figura 7.4.6). Esta pieza se apoya en las placas de uno y otro lado, trasladando a ellas la carga que recibe. Naturalmente, deberá tenerse en cuenta la carga adicional que reciben las ALVEOPLACA adyacentes y dimensionarlas a tal efecto.